martes, 28 de enero de 2014

lunes, 20 de enero de 2014

sábado, 18 de enero de 2014

libro julian



Una idea, una lección y un vino cosechero

Una idea, una lección y un vino cosechero

Juan Francisco Rodero Inés. Educador agradecido.

Mural realizado por jóvenes de Pioneros
Corría el verano del año 1976 cuando un aprendiz de educador se internaba en la Calle Mayor para acudir a una cita con un“visionario educativo”Julián Rezola, un activista social curtido en mil batallas sostenidas en los años que circunscribieron el mítico y esperanzador 1968. De Francia y de otros lugares como Barcelona Julián traía una idea: educar en el medio, que luego conoceríamos como educar en la calle. Su ilusión y meta era demostrar que esta educación era algo posible en su Logroño querido.


Esta idea, totalmente inédita en la España de la época, atraía a quien, como el aprendiz, creía en una educación capaz de cambiar la sociedad y el mundo. Lejos de los vaivenes políticos, aunque tampoco se permitían, y de los objetivos educativos predominantes en la época. Todavía era pronto para los cambios, aunque era importante estar en vanguardia para que fuesen tenidos en cuenta.


Juntos, Julián y el aprendiz, se encaminaron por la calle Mayor hacia Rodríguez Paterna dirigiéndose a una pequeña tasca. Allí Julián explicó a su acompañante que tenían que hacer dos cosas: la primera, hablar con un patriarca para ajustar una excursión que iban a realizar un domingo con un grupo de chavales en forma de jornada campera. La otra, beber un vino de cosechero excepcional.


La primera se desarrolló en un ambiente en el cual se cruzaban dos respetos palpables, el de Julián hacia la posición del patriarca, a sus opiniones y consejos; por otro, el respeto de éste hacia una persona en la que se podía confiar, alguien que quería, podía y sabía educar. Fue una lección que jamás olvidaría el aprendiz: el respeto es la base de toda educación. Luego se completaría al hacerse igual de válida para la educación reglada y la no reglada. Además, es una norma esencial para la vida, ¡lástima que no siempre la tengamos presente!


Después de hacer honor al vino, buenísimo, en esto también se habían cumplido las expectativas; la conversación se centró en la educación en la calle, en la tarea concreta que desarrollaban. Julián se crece: hay que tratar de aprovechar el medio en que los chicos viven para sacar de él su potencial educativo, de las lecciones de la vida su fuerza vital y natural, extraer de las situaciones aplicaciones prácticas para mejorar la calidad de vida, hacer que los ejemplos vívidos sean los libros de texto. También del taller como recurso. Un lugar donde los chavales reparen sus motos o bicicletas sirve tanto para despertar una profesión como para dar ocasiones sobradas de diálogo sobre sus problemas, reflexionar sobre ellos, buscarles sus facetas y darles un tratamiento adecuado para dejar de ser problema, o convertirse en problemilla. Las excursiones, otra manera de contribuir a la educación, ya que permiten alejarnos por un tiempo del mundo cotidiano a la vez que permite conocer otros, que también enseñan cosas que pueden ser útiles para mejorar como personas.


El aspirante a educador toma nota y se le grabará en la memoria. Siempre lo tendrá presente en su labor educativa, aunque sea en el recinto cerrado, y no siempre permeable, de un aula.


Han pasado muchos años, toda una vida, Julián vive en el recuerdo y el aprendiz se ha curtido en mil batallas educativas. Se produce un reencuentro con la obra iniciada por Julián, el Pelosel Fule y muchos otros: Pioneros. Lo primero que observa es que las viejas lecciones siguen vigentes. Las formas mutan, pero el corazón sigue intacto.
Con una sonrisa que acude a sus labios se dirige a un bar, pide un cosechero y levantando su copa brinda por las ideas y las lecciones prácticas. Sobre todo cuando se hacen realidades y perduran muchos años después.

Romero y Yo

ROMERO Y YO

Honorio Cadarso Cordón
Editoral Libros.com
2013
ISBN: 978-84-616-6142-8

Honorio Cadarso, riojano de Corera (1933), ciudadano del mundo, maestro de la vida para muchos riojanos, nos ofrece un nuevo libro titulado Romero y yo acerca de nuestros orígenes rurales en La Rioja. Inspirado en la obra de Juan Ramón Jiménez Platero y yo, el autor utiliza a su mulo como protagonista de los afanes de su infancia y juventud en Corera, un animal comprado en la feria de Lodosa, con la mediación de los «Mozarras», tratantes y fiadores, para salvar a la familia de la hecatombe económica tras la muerte del anterior macho y la imposibilidad de seguir trabajando la tierra. Queda claro desde las primeras páginas que Romero no es el burrito de peluche de Juan Ramón Jiménez, sino un animal de trabajo, un semoviente que «lentamente dibujará sobre el barbecho la eterna geografía de surcos derechos como velas».

La narración es sumamente interesante al reflejar aspectos de nuestra cultura y lenguaje recientes. Honorio Cadarso es uno de los últimos narradores riojanos que junto a Antonio Cillero Ulecia (1917-2007), Miguel Alonso Chávarri (1948), y el profesor Jose María Pastor Blanco (1955), desarrollan una obra costumbrista en la que utilizan numerosos riojanismos para describir la infancia, juventud y ocupaciones del mundo rural riojano. El libro rezuma trabajo y hambre, tanto para el semoviente Romero como para la familia del autor. Describe con precisión nuestra existencia rural riojana de ayer, hace 70 años. Por extensión, es la vida de la España minifundista anclada al terruño, a la caballería de labor, al arado (aladro, en riojano), a las tareas agrícolas, a la supervivencia.

Es un libro de Ecología Humana con mayúsculas donde a través de sus veinticuatro capítulos, se muestra al ser humano (en este caso, de Corera) organizado e integrado en su medio natural, dependiente de los ciclos de la agricultura, inserto en un espacio físico muy, pero que muy reducido… «solo he visto el Ebro de pequeño dos veces», escribe Honorio, y el río tan sólo está a 7 kilómetros de Corera… En el capítulo titulado Pájaros, mincharros, ranas, Honorio describe de manera cabal el fin de la caza en aquellos años: «Romero, hemos pedido permiso a padre para que vengas conmigo al campo y puedas pastar. Es que queríamos cazar chimbos. Hemos hecho acopio de cebos, tenemos aludas… y vamos a aprovechar la tarde. Es nuestro deporte de septiembre, el de todos los muchachos del pueblo; es nuestra fuente de proteínas, Romero. Es todo un arte. Si no cazamos, no comemos carne, todo es tocino y un cacho de chorizo esmirriado». El trabajo agrícola era duro con aquellos medios, donde había que hacer la tarea todos los años igual, todos los otoños sembrar, y luego forcatear las viñas, y desacollar las cepas, y romper los rastrojos. «Cuando había tempero, la reja entraba suave en la tierra, y se deslizaba casi sin esfuerzo, pero con tiempo seco era como labrar en roca viva». Cómo sería la dificultad del trabajo que le dice al mulo: «Las viñas, Romero, son quizá lo menos desagradable de vuestras y nuestras labores. Tampoco para nosotros los humanos era demasiado duro. Quizás lo peor era la mendema ¡Pero era tan bonita, Romero! Tan bonito vendimiar con aquellos menús otoñales, de pimientos al chilindrón, frutas varias y cargadas del azúcar que les regalaba el otoño ya avanzado…».

Pero el autor ante tanta adversidad y hambre manifiesta en cada capítulo la alegría de vivir de los niños y jóvenes, de jugar, de trabajar, de adaptarse al medio físico y social que les ha tocado: «Para capear el temporal, las madres de familias numerosas, que eran casi todas, se prestan, se dejan, se dan, se pierden, se perdonan deudas, buscan panales de abejas salvajes para robarles la miel y así poder dar azucar a sus hijos. Los fumadores cambian el azúcar por tabaco. El pueblo entero es como una colmena en la que lo de cada uno es de todos, en que importa salir adelante todos unidos».

Emiliano Navas Sánchez

Editor

miércoles, 9 de octubre de 2013

VERSOS AL AMIGO QUE VUELVE

  Nosotros no aceptamos la derrota de 1936
  Nosotros íbamos a La Barranca atravesando una muralla de tricornios
  Nosotros escuchábamos historias y arengas de los que perdieron aquella guerra
  De tu padre Ladis, de tu tío Antonio, de la Rubia, tu madre
  Nosotros fuimos castigados con tarjeta roja por  la JOC
  Y luego en el PCE otra vez otra tarjeta roja
  Y luego tú en Pamplona otra tarjeta de no sé quién
  Y ya he perdido la cuenta de las tarjetas que te sacaron en Barcelona
  Pero no tenemos remedio, Julián Rezola:
  Parece que nos hemos ido, pero volvemos, erre que erre
  Tú con tus versos, yo con mis oraciones y mis correos electrónicos
  Y tu Estibaritz siempre en la retaguardia con su sonrisa y sus provisiones
  Nosotros, Julián, no aceptamos hoy tampoco
  Los expolios de pensiones, enseñanza, ni las privatizaciones de la sanidad
  Los recortes de salarios, las congelaciones, los millones de parados
  El robo por las buenas o las malas a la clase obrera, al mundo de los pobres.
  Que sepan los de siempre, los mismos que en los años 50 y 60 nos asediaban
  Que sepan que seguimos en la brecha
  Que mala hierba nunca muere
  Que somos como esas moscas que llaman no me acuerdo cómo
  Que contamos con un arsenal de versos y correos electrónicos
  Que somos una muchedumbre de expoliados y de marginados
  Que esperamos sus tarjetas rojas y las usaremos de papel higiénico
  Pero que sigan contando con nosotros
  Que aunque parezca que nos hemos ido
  Cuando menos se nos espera, volvemos.

martes, 1 de octubre de 2013

PORTADA

Amigos, os confirmo que la presentación del libro será el 9 de octubre en el Ateneo riojano, en la calle Muro de Cervantes 1, 1º .
Intentad difundir la convocatoria.
Y os adelanto la cubierta, con ilustración de Valle Camacho. Espero que os guste, hace referencia a dos de sus poemas; todavía no lo he recibido.
Presentarán el libro: Pedro Vallés Turmo, Jesús Vicente Aguirre, Emiliano Navas Sánchez,
Un amigo, Joan Ignasi, que tiene una gran voz, leerá algunos textos de Julián.

 MIERCOLES 9 DE OCTUBRE, 19:30 horas
Ateneo riojano
c/ Muro de Cervantes 1, 1º - Logroño-


martes, 3 de septiembre de 2013

LIBRO DE JULIAN

Amigos, estamos concretando el acto de presentación del libro que, al final, tendrá por título:
Julián Rezola
Palabras de amistad, libertad y lucha
Textos incompletos, 1966-2009
Son 112 páginas, ilustración en la cubierta, prólogo y epílogo. Me tienen que confirmar la sala del Centro Cultural de Ibercaja (Portales 48), ya os avisaré.
Y el otro día en la playa del Ebro, pensábamos algunos detalles:
que Jesús Vicente pudiera cantar algunas de las canciones citadas en el libro,
que Pedro Vallés recordara la figura de Julián en relación con el libro,
y que Poty (Jose Ignacio Foronda, que ha corregido el texto) se atreva a recitar algunos de los textos.
Así que estáis todos invitados… je je!! Me confirmáis estos detalles, Jesús Vicente, Pedro y Poty, y así vamos avanzando
De la cartelería ya me encargo yo, y pensábamos hacer una rueda de prensa el día anterior, a ver quién me puede acompañar, ya sabéis que son 30 minutillos, os confirmaré el día y os pediré vuestra colaboración.
Un abrazo,

Emiliano
Tf.: 678 805 137 - 941 256 084
Logroño- España

lunes, 8 de julio de 2013

LIBRO JULIAN

Amigos, os comunico que ahora en verano terminaré de dar forma al libro que recoge las poesías y textos de Julián, después de buscar y rebuscar.
Tendrá una introducción, los textos están organizados cronológicamante, y algunos detalles de las canciones musicalizadas por Jesús Vicente.
Sería un detalle tenerlo disponible para este octubre, en su recuerdo,
El presupesto que preveo es de unos 950 euros, y lo mejor que podemos hacer para editarlo pienso que es una suscripción de todos nosotros de tal forma que cada uno colabore comprando los libros que considere, a razón de 15 euros por libro.
Para agilizar el tema, os propongo que hagáis el ingreso en esta cuenta que está a mi nombre (Emiliano Navas Sánchez), indicando vuestro nombre y número de ejemplares.
La cuenta es esta (Triodos Bank)
1491 0001 23 2072120823

Os escribiré otro correo de recordatorio para que tengáis esta información, por si estáis muy despendolados con las vacaciones,
Es lo que se me ocurre para dar forma a textos y al interés que Julián tenía en escribir, escribir para existir y recordar.
Ya me diréis, un abrazo

Emiliano Navas Sánchez
info@edicionesemilianenses.com

domingo, 12 de mayo de 2013

ENTRE LIBROS ANDA EL JUEGO, ROMERO Y YO


Paso a contaros la iniciativa y propuesta que me llega de un viejo y cada día más joven, amigo.
En realidad nos lo va a contar él mismo, pero yo me permito introducirlo. Honorio Cadarso, ciudadano del mundo como se define él mismo, nacido en Galilea, aterrizó desde sus primeras parroquias colgadas en la sierra riojana, en la HOAC obrera y comprometida de la capital. Formó parte de la oposición antifranquista y tras colgar la sotana, fue candidato del Partido Comunista. Antes, había pasado algunos años en Francia. Allí lo recuerdo tocando el órgano en la orquestina que alegraba el fin de semana a los emigrantes en algunos centros de españoles en París; luego cantábamos nosotros; entonces, curiosamente, los emigrantes eran simplemente emigrantes, aún no se había inventado eso tan bonito de considerarlos sujetos de la movilidad exterior... Honorio acabó finalmente trabajando en el País Vasco, donde se integró con sus manos, su corazón y su inteligencia, donde ahora mismo sigue viviendo, ya jubilado, y escribiendo como siempre.
Y este que nos cuenta ahora, es su proyecto, su libro: ROMERO Y YO. Y me llega, y os lo envío, por medios electrónicos. Los mismos que, si os gusta la idea, debéis utilizar para apoyarlo desde ya, para conseguir que su trabajo pueda editarse como libro electrónico primero y, sobre todo, como libro en papel después. Algunos ya lo hemos hecho. Para ello, clicais, o pegáis, el enlace que viene a continuación y allí podréis escuchar en directo al propio autor y  continuar el proceso de apoyo económico por internet. La página del libroes http://libros.com/crowdfunding/romero-y-yo/

Y ahora, Honorio tiene la pluma y la palabra:

ROMERO Y YO
Es un homenaje a Juan Ramón Jiménez. Un libro con una temática similar pero con el burro propiedad de mi familia, Romero, como personaje principal. Un repaso a la forma de vida de los años cuarenta en La Rioja, en pleno campo, y a la sociedad en la que se vivía.

SOBRE EL AUTOR
Honorio Cadarso Cordón. Ciudadano del mundo. 80 años recién cumplidos. Soy Riojano de nacimiento pero he vivido en Francia y ahora en el País Vasco. Soy un hombre de letras: estudié Teología y fui cura diez años. La vida me llamó a continuar por otros derroteros y para huir de la opresión de España marché a Francia tras la mujer que me había hecho repensar mi vida. He escrito en El Correo Español durante años y publiqué un libro que era un recopilatorio de mis noticias. Se tituló Amillanpetik. Posteriormente escribí otro libro: Rioja y Txakolí.

EL LIBRO
Romero y yo es la vuelta a mis orígenes, a la Edad de Oro de aquellos tiempos en que todos, yo también, vivíamos en mi paisaje vital en estrecho diálogo y en íntima comunión con la tierra, las plantas, los animales, el paisaje. En que comíamos lo que nosotros mismos cultivábamos o criábamos, y trabajábamos juntos en esfuerzo combinado con los mulos, burros, caballos, bueyes; aquellos tiempos sin petróleo y sin motores de explosión, sin tractores, sin trilladoras movidas por electricidad.
Leí y me enamoré hace tiempo del poemita en prosa de Juan Ramón Giménez Platero y yo. Me encandiló. Pero con el tiempo empecé a pensar que Platero, el burrito de peluche del poeta onubense, no existía en mi vida de niño de familia labradora. Y tomé conciencia de que el lugar de Platero de Juan Ramón lo había ocupado el Romero, el mulo que más duró en la cuadra de mi casa. Y de que el Romero era mi amigo de la infancia, mi interlocutor en los momentos de soledad, mi compañero de fatigas. En mi casa no hubo nunca perros, ni gatos adscritos a la familia, solo animales de consumir, como cabras, gallinas, conejos, cerdos, y la pareja de caballos o mulos para la yunta y para tirar del carro.
Decidí que tenía que recuperar los diálogos que tuve con el Romero, contar las aventuras que corrimos juntos, dedicarle mi homenaje íntimo. Y escribí este libro, que tiene un fondo de historia, pero que, justo es decirlo, pinta personajes que solo guardan algún parecido con las personas que convivieron conmigo por aquellos tiempos.
Honorio Cadarso.

Una cosa más, y tiene su importancia. Porque nos lleva a cerrar este espacio, como solemos hacer, con una canción. Que si nos acompaña hoy, no es porque yo mismo escribiera la música y la cantáramos Carmen, Jesús e Iñaki, sino porque la letra era, y es, de Honorio Cadarso.
Va por ti, amigo. “De lunes a sábado”. 




HONORIO CARDASO


Mango y Benetton sangran

Honorio
Quienes crean parados aquí, matan a trabajadores allí:
¡Trabajadores DEL MUNDO ENTERO, uníos!
Hace unos días se contaban 370 muertos, sepultados en las ruinas de un edificio comercial de 8 plantas de Bangla Desh que albergaba otros tantos talleres de confección textil con un total de 3.000 trabajadores, mujeres casi todas. El edificio amenazaba ruina, pero se obligaba a los operarios a acudir a su trabajo. Ahora buscan a los propietarios del edificio y de los talleres para procesarlos; hay un español, David Mayor, entre los responsables del desastre.
Por su parte, los trabajadores bengalíes han salido a la calle y gritan contra la explotación de que son objeto por parte de los gurús de la economía mundial.
Del edificio derrumbado salían prendas de vestir con la firma de Benetton, Mango, Primark, a los comercios más “in” y más a la moda del mundo mundial, amasados con el sudor y ahora con la sangre de esas más de 370 operarias y operarios aplastados bajo los escombros. Mírenselo bien, los que lleven prendas de esas marcas, a lo mejor les han llegado empapadas de sangre humana…
No pasa nada, es la tan traída y llevada “deslocalización”, es decir, el traslado de las empresas desde los países desarrollados del primer mundo hasta los del tercer mundo en los que la mano de obra resulta mucho más barata, la fiscalidad mucho más llevadera, y los trabajadores más sumisos e inermes ante los abusos del empresario.
Hace apenas unos años, esas mismas empresas trabajaban en Cataluña, Madrid y otros lugares del estado español. Pero los mismos empresarios y los pocos o muchos políticos españoles corruptos que ahora dicen sentirse apenados por los más de 6 millones de parados que tenemos en nuestro país maniobraron para que estas empresas se fuesen a Bangla Desh, a China, a Europa del Este. Precisamente estos últimos días se ha acusado a políticos catalanes de nombres hasta ahora respetados de haberse beneficiado ilegalmente de operaciones de deslocalización como la que comentamos de Bangla Desh, Mango y Benetton. ¿Les suena a ustedes quizá una historia relativa a Yamaha y su marcha de Cataluña a no sé qué otro país, ligada al ilustra apellido Pujol? ¿Les suenan quizá historias de un filántropo gallego y su empresa Zara, y del trato que se daba a los obreros/as en talleres bajo su mandato en Brasil y Bolivia?
O sea que lo del paro no es exclisivamente consecuencia de la crisis, es el fruto de operaciones financieras, algunas de ellas muy turbias, cuyo objetivo era suprimir empleos en nuestro país y contratar trabajadores mucho más baratos e indefensos a miles de kilómetros de aquí. Van a tener razón los que dicen que los seis y más millones de parados son un efecto colateral, sino un propósito y un objetivo número uno de los especuladores financieros y de los políticos corruptos, que luego, para más desfachatez, se llenan la boca con homenajes a sus patrias respectivas y sus benderas, senyeras o ikurriñas..
Y ahí están los resultados. El empresario español David Mayor, en paradero desconocido, es buscado por la policía de Bangla Desh para ser procesado por el hundimiento del edificio de Bangla Desh, y podría ser condenado a cadena perpetua en aquel país.
Aunque no faltan comentarios que apuntan a que los culpables de la muerte de más de 370 bengalíes en ese edificio tienen las espaldas bien cubiertas y están muy bien relacionados con las autoridades de aquel país del subcontinente indio.
En estas estamos, a 1 de Mayo de 2013: el mercado de trabajo de nuestro país volverá a animarse, habrá empleo suficiente, el día en que nuestros derechos laborales se rebajen y rebajen sus reivindicaciones al nivel de los trabajadores de Bangla Desh, de Manila, de Vietnam, de Indonesia.
Porque todavía en este 1 de Mayo de 2013, el poder político prefiere proteger a toda costa los caprichos de los capitalistas, antes que tutelar los derechos más elementales de los trabajadores.
No hay más remedio que producir el milagro aquel que soñaba Marx: “Trabajadores DEL MUNDO ENTERO, uníos”. O el de Jesús de Nazaret: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”. Pasando por encima, borrando todas las fronteras.
No hay más remedio que poner en marcha una legislación laboral para los trabajadores de todo el mundo.

lunes, 4 de febrero de 2013

BARASOAIN 23 Y 24 DE FEBRERO


HOLA CHICOS Y CHICAS. 

Víctor de Pamplona se ha animado a juntarnos en un encuentro informal en Barasoain (a 25 km antes de Pamplona si vamos desde Logroño) los días 23 y 24 de febrero. 

¿Por qué? para vernos, para saber en qué movidas estamos metidos cada uno, para recordar a Julián y aquellas épocas en las que ... construimos una historia juntos. El encuentro está abierto a sugerencias: excursión, puesta en comun de historias educativas, repaso al cancionero, fotos de la época, película o documentales de interés actual,... Se garantiza ambiente de amistad y libertad.

Así que, de forma urgente (esto va para el que "gestiona la lista del grupo"), es importante introducir su dirección en el grupo:victoresandi@hotmail.es

Anímaos, un día o los dos, la comida o la cena del sábado (mejor). Es necesario que contestéis con la disposición que tenéis para que la organización sea más llevadera.

Un saludo, un abrazo, un beso y un millón de ganas de veros a todos y a todas.

Otilia

sábado, 19 de enero de 2013

miércoles, 16 de enero de 2013

II Jornadas en Homenaje a Julian Rezola


La Educación de Calle 1990-2010:
En primer lugar agradecer esta invitación siendo consciente que entre nosotros y nosotras hay personas que podrían realizar esta tarea con mucha más eficacia que yo. Echar la mirada atrás, es un ejercicio de retrospección muy interesante. Lo primero que me ha venido a la cabeza como es lógico son los chavales y chavalas, (los muertos, los vivos, los exterminados por las instituciones, los presos, los delincuentes, las madres y padres,..) y también los compañeros y compañeras educadores y educadoras (los muertos, los que siguen, los exterminadores, los carceleros, los que se echaron al monte, las que son madres y padres…).
Lo segundo los grandes cambios socio-políticos que durante estos más de 15 años ha experimentado la tarea de educar y la calle como espacio de relación. No me voy a extender más de 25 minutos por respeto a ustedes (yo también pierdo la a tención a partir de los 40 minutos), y porque muchas cosas ya introdujo Mariano.
Seguro que en este breve repaso por el educador y la educación de calle, se me olvidan algunas experiencias (otras conocidas es mejor olvidarlas), y seguramente otra persona resaltaría innumerables facetas que a mí se me escapan acerca de la evolución de la educación de calle en el Estado Español. Hablaré de mi experiencia y mi práctica, y como escusa parafraseando a Julián Rezola citaré el comienzo de una frase que decía “Hay más libros que educadores…”  Y los hay que pueden documentar este tema en profundidad.
Comenzaré sin extenderme sobre algunas de las características más importantes, que han ayudado a configurar bajo mi punto de vista lo que es hoy el educador y la educación de calle; no tengo mucho tiempo pero es necesario hablar aunque sea un poco de ellas.
Estas son:
·        La profesionalización tecnificada de la figura del Educador; (del educador especializado al educador social y su entrada en la Universidad).
·        La consolidación de la democracia y el Estado de bienestar.
·        La privatización de los Servicios Sociales (de la necesidad asociativa a la Fundación y la Empresa).
·        El desarrollo de la Ley de Protección Jurídica y Reforma del menor.
·        Nuevas realidades sociales (inmigración, tercera edad, personas solas y sin hogar,…).
Algunas de las fechas significativas de estos cambios son:
·        1992-institucionalización de la labor socioeducativa-primeras promociones universitarias de educación social.
·        1993-Auge de la inmigración en nuestro país.
·        1995-Se consolida el sector de la ayuda y la atención, se habla del tercer sector económico de nuestro país. La acción social crea expectativas de mercado entre los empresarios por la cantidad de dinero que mueve.
·        1996-Se aprueba la Ley 6/1996 de 15 de enero, que regula el voluntariado, desvirtuando conceptos como militante, apoyo mutuo o la lucha dentro de las asociaciones.

·         2001- Entrada en vigor de la Ley de Responsabilidad Penal del Menor, uno de los hitos en la historia de las políticas sobre infancia más catastróficos, y que cambiará sin duda el rumbo de los chicos y chicas con los que trabajamos. Consolidando la dualidad entre las asociaciones que se suben al carro de la financiación de las medidas judiciales y las que no quieren ni oír hablar del tema. (debate entre las asociaciones de educadores y educadoras)
Bueno estas son algunos de los acontecimientos históricos más relevantes, que me ayudaran a seguir explicando el tema que nos compete y poder desarrollar de forma breve esta trayectoria de la educación de calle durante estos últimos años.
Antes de hablar de una trayectoria es necesario situar un punto de partida, para sentir la evolución y el cambio. Por lo tanto sería bueno definir ¿De qué educador y educación de calle hablábamos en los 90 ?. Como parece que sí existe un consenso en que las primeras experiencias que cronológicamente sitúan en barrio del Carmelo (Barcelona) llevada a cabo por Instituto de Reinserción Social (1975) y en Logroño barrio de Yagüe por el movimiento Pioneros (1968). Intentaré definir al educador y la educación de calle utilizando fragmentos de estos autores y épocas.
Faustino Guerau de Arellano, co-fundador de la Escuela de Educadores Especializado Flor de mayo de Barcelona, y una de las pocas personas que reconoce institucionalmente la formación de Julián, define al educador de calle de forma muy lúcida como: “Un ciudadano intencionadamente preparado para apoyar procesos evolutivos de niños y adolescentes que por diferentes circunstancias se encuentran en la calle….”.
De las V jornadas nacionales sobre inadaptación social y recuperación de menores, que se celebraron en Madrid en marzo de 1983, se concluyó definiendo al Educador de calle como: “Un trabajador social, cuyo marco de trabajo es fundamentalmente la calle, por ser este un ámbito esencial de socialización donde no llegan las instituciones. Es un punto de conexión entre los jóvenes inadaptados y la comunidad”.
Y otra contribución interesante y necesaria en nuestros tiempos introducida por Julián Rezola, olvidada institucionalmente (síntoma de buena salud dicen algunos de mis amigos/as) que enfatizaba con aspectos de organización y lucha de los jóvenes más desfavorecidos. ¿Educar… para qué?, Costumbre sana la de preguntarse sobre lo que uno hace y que poseía Julián, no muy de moda en nuestros días y que estaba siempre presente en las últimas  charlas  con Julián. Otra sana costumbre de Julián y que está relacionada con la esencia de su pensamiento pedagógico, era la de organizar encuentros (muchos en torno a la comida) con el objetivo crear grupo, solidaridades, estrechar lazos entre quien él intuía que se podía aliar para la lucha. LA LUCHA siempre presente hay quería llegar yo.
 Hasta los últimos días, juntaba okupas y libertarios, con comunistas y sindicalistas, esta es una de las sensaciones que más claras y patentes aparecen en la pedagogía de Julián. La unión, La lucha, el nadie lo hará por nosotras, O todas o ninguna.
Este despertar hacia ser conscientes de porque hemos nacido en el barrio que hemos nacido, porqué mi madre y mi padre no me pueden prestan atención, porque me encuentro a todos mis amigos en reformatorios y después en prisión, porqué ellos sí y yo no.
Las Tareas del Educador decía ” Ayudar al joven a despertar de un proceso inerte, a una empresa consciente”, “Ayudar a madurar la rebeldía del adolescente, canalizar su agresividad para que resulten constructivas y no muera sepultado por su pasividad”.
“Que los Chavales tomen conciencia de los problemas; - ¿¿por qué hay problemas, - quién es el responsable, - qué puedo hacer. Y partiendo de los suyos personales descubren; que son colectivos y que su solución es colectiva. Que se pongan en movimiento.” decía.
Existen muchas definiciones para describir al educador y la educación de calle, de entre todas sí se pueden sacar rasgos comunes sobre lo que se entendía y lo que no, cuando se hablaba del educador de calle que algún autor dejo por escrito. Algunos de estos son;
·        Una persona con vocación y con opciones claras por los más vulnerables.
·        Actuará de elemento de regularización entre los conflictos del barrio y el joven.
·        Tendrá que introducirse en el mundo del chaval/a.
·        Colaborará con diferentes figuras educativas, con el objetivo de encontrar salidas a los conflictos de los jóvenes de forma individual y grupal.
·        Será un elemento activo en la vida del barrio, participando en las reivindicaciones de este, con la idea de que solo cambiando el barrio cambiarán las personas que viven en él.
·        Realizará una educación divertida, sacando recursos pedagógicos de cualquier lugar, la vida de los chavales es fuente de experiencias.
        Que no es un educador de calle;
·     Una persona en busca de un puesto de trabajo, aunque tenga derecho a vivir de ello.
·     Un profesional aséptico y multipreparado.


·     Un “paracaidista” que, en solitario y sin miras de continuidad, se deja caer en un barrio y después desaparece.
·     Un “Plasta”.
Oyendo esto, cualquiera se atreve a decir que es educador de calle en nuestros días, recordar estas cosas pone a uno el listón muy alto. Parece que ahora lo conveniente, sería analizar cuántas de estas características y rasgos poseen o poseemos los educadores de calle a día de hoy, (entre la gente distingo a algunas y algunos), pero… no quiero estropear este momento porque si de algo puedo hacer gala es de ser estrepitosamente sincero cuando quiero.
Así que pasaré a reflexionar sobre algunas de las características que han ayudado a configurar lo que son los educadores de calle hoy en día. Empezaré por aquello que definí al principio como: - la consolidación del Estado de bienestar y la democracia: Todas conocemos que en esencia las labores del educador de calle surgen en Francia en los años 60, nacen como un medio de promoción para atenuar el desarraigo que producen los grandes centros urbanos; evitar las diferencias culturales y económicas entre clases sociales, muy vinculados a la animación comunitaria buscaban la transformación social de las injusticias. Se desarrolló en muchos barrios de nuestras ciudades, como una forma de acción de signo “progresista” tendente a consolidar una “democracia cultural”; se creía en ello y se apostaba por ello. Una vez que se instauro el régimen de democracia formal y el PSOE ganó las elecciones, se fue deslegitimando y abandonando este tipo de acciones en lo comunitario, llegando a perseguir a algunas asociaciones y movimientos que todavía lo seguían practicando con mucho éxito entre los jóvenes de los barrios.
Llegaron las políticas de compensación social. Nos vendieron la idea de que los/as vecinos/as de los barrios ya no teníamos que preocuparnos por nuestros problemas que un tal “Estado de bienestar” había llegado para solucionar nuestras miserias. Entraron en nuestros barrios bajo mil y una acepciones (trabajadores sociales, visitadores/as familiares, animadores socio-comunitarios, monitores, etc.…), los abrimos las puertas porque somos buena gente y nos lo pagaron desarticulando todo el tejido comunitario y las iniciativas de apoyo mutuo espontáneo, que tantas manifestaciones y reuniones costó.
Ya había dejado de interesar  la auto-organización de los jóvenes para que “despierten de su letargo y colectivicen las necesidades”. Ya estaban democratizados y eran libres. Con esta libertad se evaporan parte de las características que definían algunas de las tareas de los educadores de calle, éramos necesarios sí, pero para otras cosas más light. En resumen ahora toca vigilar la libertad y la democracia, que mucho nos costó conseguir, por si acaso alguno o alguna no va a estar de acuerdo con eso de ser libre.


Otro aspecto  que modifica  enormemente el perfil del educador de calle es; -la profesionalización del educador especializado: Muchas son las voces que nos alertan, de que el proyecto universitario referente a la educación social está muy desligado de la realidad y construido con mucha carga de especialidades de magisterio y otras especialidades que no vienen a cuento, que hacen muy difícil la salida de profesionales preparados. Aunque como nos recuerda acertadamente Toni Juliá, en su libro L`educación social: proyectes, perpestives i camins,  no toda la culpa la tiene la institución universitaria, algunos educadores afirma: “reivindican que su función no es la atención directa, sino la planificación, dirección y gestión de proyectos”. Lamentablemente existe una desvinculación con la práctica social y muchos de los encargados de formar a los y las futuros educadores nunca tocaron un niño.
Pero el tema de la formación, aunque tremendamente importante, no es el más importante bajo mi punto de vista sobre esta cuestión. Si bien, la formación que recibimos los y las educadores de calle del norte en los años 90 era, en la Escuela Diocesana de Bilbao o el Centro de Estudios del menor del Ministerio de Asuntos Sociales, con el sistema de acumular puntos. En Cataluña tenían los educadores algo más de suerte con el Centro de Formación de Educadores Especializados de Barcelona (CFEEB), increíble la gente que salió de ahí.
Lo que la profesionalización más marcó, fue un cambio en el perfil del educador de calle. Ya no podían ejercer de educadores, mecánicos, ni herreros, ni chavales formados en los barrios, ni educadores que se alfabetizaban según iban desempeñando las primeras tareas de auxiliares-mediadores-responsables de grupo-etc.., cogiendo actas leyendo libros de Makarenco porque tenías vergüenza de no estar a la altura del próximo debate pedagógico con los otros educadores más mayores; había que ir a la universidad... Algunos pudieron demostrar una serie de años de experiencia, (sobre todo a través de puestos de la administración) y convalidar esta titulación exigida a partir de 1992 en casi todos los convenios con las instituciones, otros ni quisieron.
Y llegaron los y las universitarios y universitarias.., que con todos mis respetos no tenían nada que ver con el Pera y la Marian de la CEMU, ni con el Piti del circo de los muchachos en Galicia, ni con el Salva de mi barrio, ni con la Conchi de Villaverde, ni con el Josean de Logroño y un incontable, etc.. de educadores y educadoras hechos a sí mismos siempre dispuestos a escuchar a un joven, siempre con las puertas de su casa abiertas, (ahora algunos cierran hasta las oficinas para que no les molesten). Quizás este es uno de los aspectos donde más se ha notado el cambio en la educación de calle y nunca ha interesado tratar. Y creerme no tiene nada que ver con una cuestión estética, ni con fumar porros.
Pero tampoco con que se hayan mejorado los procedimientos técnicos, hemos perdido frescura para ganar credibilidad en nuestra intervención. Pero ¿Qué credibilidad? La que da seguir los patrones validados por la ciencia occidental y capitalista. Estoy convencido que estamos perdiendo eficacia.
Este impulso por controlarlo todo, y evaluar sin cesar se está perdiendo lo enriquecedor de la experimentación ante las situaciones que n os plantean los chavales.
La consolidación del educador profesional ha traído como consecuencia la eliminación de las prácticas voluntaristas del apoyo mutuo y la solidaridad. Daría para un solo debate.
Continúo con otro aspecto que ha cambiado las funciones de los y las educadores y educadores de calle de forma drástica; - La llegada de la Ley 5/2000 que regula la responsabilidad penal del menor y la ley orgánica 1/96 de 15 de enero, sobre la protección del menor; Claro… antes de llegar a donde quiero con este tema, habría que visualizar el cambio que sufren las asociaciones de educadores y educadoras de calle, cuando comienzan con el juego de la obtención de subvenciones por parte de organismos del Estado, las organizaciones empezaron a funcionar con personal profesional asalariado, vinculándose a  mayores exigencias de las entidades financiadoras en cuanto a resultados y esto empieza a producir cambios también en la forma de estar con los chavales de los educadores.
Desde la entrada en vigor de estas leyes se empieza a producir un cambio en el paradigma de la intervención con los menores y jóvenes en conflicto social y se pasa de la prevención a modelos de intervención clínica individualizada que  responsabiliza a los jóvenes de sus conductas. El grueso de los recursos en materia de políticas de infancia, están orientados a financiar proyectos que ayuden a desarrollar el cumplimiento de estas leyes. Las Ongs algunas convertidas en macro-fundaciones para sobrevivir en este nuevo mercado de lo social, comienzan a encargan a sus educadores/as tareas más acordes con los nuevos convenios que garantizan su existencia; del tipo de custodiar la libertad de sus chavales, vigilar el cumplimiento de medidas en régimen abierto, hacer educación de calle en los recreos de los institutos para que no se consuman drogas, hacer educación de calle para realizar un censo de tribus urbanas y pasárselo a la policía, etc…Pero…. Vamos una locura ¿tanto se puede cambiar en 20 años?
Este hecho ha cambiado radicalmente el lado en el que estamos los educadores y el lado donde están los chavales. Los chavales y chavalas ya no son parte de los proyectos, no sienten ninguna vinculación, son números y casos. Ya no les oyes decir soy un Pionero. Nunca había existido tanta distancia, hemos pasado de invitarlos a nuestra casa a dormir y esconderlos de la policía hasta solucionar el problema, a llevarlos de la mano ante el Fiscal. Cada vez resulta más difícil sentirse identificado con un educador o educadora, cada vez más fácil ponerse en el lado de los chavales contra la institución y sus educadores.


Para terminar acabaré con algo más positivo sobre la evolución de las tareas del educador y educadora de calle que también comenté al empezar, - Las nuevas realidades sociales; Que ha llevado al educador de calle a trabajar con personas migrantes de diferentes sitios para ayudar a su adaptación a la nueva realidad, el trabajo con personas mayores en la calle, el trabajo de calle con personas que viven en la calle, etc..Estas nuevas realidades, han ayudado a buscar nuevas utilidades a la labor de los educadores y educadoras de calle.
Todo esto es lo que ahora somos, unos lo aceptaran con resignación, otros se auto-compadecerán y otros lo negarán, pero lo que está claro que la Educación en libertad que pregonaban los Pioneros parece otra cosa.
Para acabar resaltaré una de las labores del educador de calle que aparecen en el libro rojo de Pioneros, que me gusta especialmente y con una definición de educación por si a alguien le quedan aún ganas de escuchar.
Decían los Pioneros “El educador ayuda al chaval a que no escoja y obre ciegamente, sino con libertad. No podremos cambiar el modo de producción, la formación ni la coyuntura social; pero se puede introducir al chaval en una dinámica de cambio, que, si se vive conscientemente hacer surgir la esperanza de libertad individual y colectiva”.  Hace mucho que no aparecen estas cosas en los objetivos de los programas de calle, y no será porque no hagan falta.
¿A que nos referimos con educar? Agustín Moran “Educación, la formación de niñas y niños para ser personas capaces de ser libres, en lugar de personas decentes que siguen las normas del mercado y del estado sin preguntarse para que sirven estas normas. La razón y la inteligencia como herramientas para establecer nuestros propios fines y moderar nuestros propios deseos superfluos, teniendo en cuenta las necesidades de los demás y los límites de la naturaleza”.
   
Extraido de  conferencia II Jornadas en Homenaje a Julian Rezola Trapero.
Logroño, 8 de octubre 2011